El NissanMicra es uno de los modelos urbanos más míticos que existen. De hecho, se encuentra tan súmamente consolidado que ya son 160 los países en los que se vende y son cinco las plantas de Nissan que producen este modelo.

Tantos años en el mercado y un espectro tan amplio de países en los que se encuentra, no son fruto de la casualidad, precisamente.

Este año 2011 ha llegado a nuestro país la última generación de este modelo y presenta un aspecto completamente nuevo pero sin perder ninguna de las cualidades que le han hecho tener tanto éxito.

De hecho, suele ser habitual que las nuevas generaciones de cualquier modelo sean más grandes que la versión a la que preceden. Esto no sucede así en el nuevo Micra, ya que contribuiría a perder la agilidad y comodidad que supone moverse en él por cualquier gran ciudad, uno de sus grandes atractivos.

Estéticamente, vemos que la zona delantera ha cambiado completamente con respecto a su predecesor. Ahora, el diseño de sus entradas de aire ha cambiado totalmente y los faros se han situado en una zona más adelantada y ya no se ven tan saltones como se percibían en el anterior Micra.

Su perfil es, probablemente, la zona que parece más similar al modelo anterior, aunque en la zona trasera ahora se ha situado un spoiler por encima de la luna posterior que le aporta un aspecto más llamativo y, sobre todo, un toque de deportividad que le queda realmente bien.

La zaga ahora posee un aspecto mucho más plano y ha perdido las curvas que poseía su predecesor. La luna sigue manteniendo un gran tamaño para mejorar su visibilidad, pero tampoco cuenta con un diseño salido hacia afuera como sucedía con el anterior Micra. Ahora es completamente plana como ocurre con el resto de la tapa del maletero. Asimismo, sus ópticas traseras se encuentran más elevadas que antes y sobresalen ligeramente del resto de la carrocería.

El interior ha mejorado bastante con respecto a su predecesor y, ahora, presenta un aspecto muy funcional acompañado de unos materiales de calidad y unos acabados bastante cuidados para tratarse de un coche de estas características.

El puesto de conducción es bastante cómodo aunque, a mi personalmente, me resulta algo alto a pesar de haber regulado el asiento en el punto más bajo en el que podía situarse. El asiento del copiloto, por su parte, no permite regular la altura y, para personas de cierta altura, se percibe la sensación de ir bastante elevado.

Este detalle, sin embargo, viene muy bien en el momento de entrar y salir de este Micra, ya que no resulta tan complicado como en otros coches en los que nuestro trasero se encuentra situado más abajo.

Las plazas traseras son bastante cómodas y espaciosas. De hecho, sorprende el hecho de que permite transportar a personas de bastante altura con total tranquilidad, ya que el espacio para las piernas es bastante aceptable, al igual que el de la cabeza, que en muchos de los coches de ahora es un problema importante cuando se posee cierta envergadura.

En materia de equipamiento hay que decir que este Micra sorprende. A mi por lo menos me dejó con la boca abierta ver lo equipado que se encontraba la unidad que hemos probado en CocheTV.

Entre los elementos que lleva se encuentra el sistema de estabilidad (ESP), el sistema automático de encendido y apagado de luces, el control eléctronico de velocidad, el sistema de navegación integrado con manos libres para el móvil, el sistema de aviso en el aparcamiento, los retrovisores abatibles electricamente o el sistema de encendido sin llave con apertura por acercamiento, entre otras muchas cosas. Vamos, un equipamiento de primera para tratarse de un coche urbano.

La capacidad del maletero de este Nissan Micra se sitúa en 265 litros, una cifra muy buena teniendo en cuenta su tamaño.

Propulsor

El motor que acompaña a este Nissan Micra que hemos probado es un 12 válvulas de 1.198 centímetros cúbicos con tres cilindros que desarrolla una potencia de 98 caballos y un par de 142 Nm.

La caja de cambios que lo acompaña es manual de cinco velocidades y, además, cuenta con el sistema de arranque y parada que Nissan denomina Stop/Start que sirve para reducir sus consumos.

Antes de probar este Micra me hablaron bastante bien de este motor, ya que me dijeron que se movía muy bien y sus consumos eran bastante ajustados para tener 98 CV.

Su propulsor le permite acelerar a este Micra de cero a cien en tan sólo 11,3 segundos alcanzando una velocidad máxima de 180 kilómetros por hora.

Su consumo en ciclo combinado se sitúa, según dice la marca, en 4,1 litros a los cien. Lo cierto es que a mi me costó bajar de los 5,5 litros a los cien realizando una conducción normal tanto por ciudad como por carretera. Aún así, se trata de una cifra realmente ajustada que te permite hacer muchos recados sin preocuparte de tener que estar poniendo gasolina cada dos por tres.

El sonido de su motor es algo que también me llamó la atención, ya que no se parece a ningún otro. Seguramente sea por sus tres cilindros. Diría que es un sonido medio eléctrico pero que se torna potente cuando decides pisar el acelerador sin miramientos.

Un detalle curioso que lleva este Nissan Micra es que, en el acelerador, cuenta con ese puntito de aceleración final que se suele encontrar en vehículos automáticos cuando se pisa el acelerador a fondo. Es raro encontrarlo en vehículos manuales y en este Micra parece servir sólo cuando se circula en la primera velocidad. Al principio uno puede pensar que no es un detalle demasiado relevante, pero en el uso diario viene muy bien cuando quieres hacer la típica salida un poco más fuerte de un semáforo para ponerte por delante de todos los demás y tomar esa salida que te habría costado tomar si no fuera por ese “plus” de aceleración que aporta este sistema del acelerador.

Comportamiento

Lo que más llama la atención de este Nissan Micra 1.2 DIG-S de 98 caballos es lo ágil que se muestra en todo momento.

Por ciudad es un coche realmente cómodo que te permite moverte por muchos sitios que, para otros, serían una completa odisea.

Sin embargo, cuando decides salir a carretera no resulta nada perezoso ni parece que se mueva con ningún tipo de dificultad. De hecho, acelera alegremente en cuanto se lo pides y transmite una viveza realmente agradable a la hora de conducir.

Pero, lo realmente sorprendente viene cuando decidimos hacer algún tramo revirado con cierta alegría. Aquí el Nissan Micra saca un poderío inesperado y muestra un agarre que tampoco espera uno encontrar en un coche de este tipo.

En definitiva, nos encontramos ante un coche muy completo, cómodo y espacioso que se mueve como pez en el agua por las ciudades, pero que no se arruga en el momento que decidas hacer un viaje con él o quieras, simplemente, hacer algún tramo para disfrutar de las sensaciones que transmite su conducción.